Fitch: financiamiento 2026-27 exige compras del BCRA

Fitch estimó necesidades del Tesoro de US$19.200 millones en 2026 y US$24.900 millones en 2027, y evaluó que el plan oficial depende de mayores compras de dólares del BCRA y de acumular reservas.

Fitch Ratings evaluó que el esquema de financiamiento 2026-2027 del Gobierno argentino requiere mayores compras de dólares por parte del Banco Central para atender necesidades del Tesoro calculadas en US$19.200 millones en 2026 y US$24.900 millones en 2027. La acumulación de reservas figura como determinante para la trayectoria de la calificación soberana.
El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó el 6 de julio un plan para cubrir los pagos de deuda en moneda extranjera de 2024 y 2025 mediante préstamos de organismos multilaterales y garantías que respaldan financiamiento bancario, privatizaciones y emisión de bonos en dólares en el mercado local. Para la agencia, el anuncio refleja un “enfoque proactivo” y “esto podría ayudar a reducir los riesgos de volatilidad” en torno a las elecciones generales de octubre de 2027.
Para 2024, la entrega de fondos “parece razonablemente asegurada”, tras colocaciones por US$4.000 millones en bonos locales en dólares y desembolsos por US$3.200 millones en préstamos bancarios con garantías de bancos multilaterales, antes de los pagos de bonos en julio.

De cara a 2026-2027, las fuentes previstas incluyen emisiones locales en dólares por US$5.000 millones, privatizaciones por US$1.500 millones y unos US$2.000 millones de otras fuentes que, según el informe, se materializarían. El remanente “se obtendría mediante compras de dólares al Banco Central de Argentina”, lo que convertiría al Tesoro en comprador neto de reservas. Este esquema “requeriría que las compras del BCRA fueran más que compensatorias” para cumplir con el programa acordado con el FMI.
Hasta mediados de julio, las compras netas de divisas del BCRA sumaron US$12.400 millones, por encima del piso del objetivo anual de US$10.000 a US$17.000 millones. La acumulación suele ser más difícil en la segunda mitad del año, tras la cosecha de soja, aunque la menor dependencia de importaciones de energía podría facilitarla.
Para 2027, la acumulación de reservas “podría ser más compleja” antes de las elecciones de octubre. Un desempeño mejor al previsto en 2024 facilitaría el objetivo de 2027, dado que el programa del FMI puede evaluarse de forma acumulativa. Como el plan oficial no contempla la emisión internacional considerada por el FMI, una mayor acumulación requeriría otro año de compras elevadas del BCRA, similares a las actuales.
Según la agencia, la mejora estructural de la balanza comercial, apoyada en un superávit energético creciente y mayores exportaciones mineras, respaldaría la acumulación. Al mismo tiempo, una mayor demanda privada de dólares y una depreciación del peso asociadas al ciclo electoral podrían complicar ese proceso.
Las autoridades optaron por evitar la emisión en los mercados para no asumir costos de interés más altos, una decisión que beneficiaría los indicadores fiscales. No obstante, esa estrategia limitaría una mejora de la liquidez en moneda extranjera, un factor relevante para la estabilidad macroeconómica, la capacidad de pago y la confianza del mercado.
En materia de calificación, la nota soberana de Argentina fue elevada a B- con perspectiva Estable en mayo. Para la agencia, “la mejora de los colchones externos será clave” para su evolución. También se destacó que definir con anticipación el financiamiento del servicio de deuda en moneda extranjera de 2024 y 2025 aportaría previsibilidad en un período en el que el acceso a los mercados puede variar por el calendario electoral.
