Oro al contado rompe $4,040 y cae cerca de $4,025

El oro al contado cae más de 2%, rompe $4,040 y opera cerca de $4,025 por onza en Asia, en un contexto de mayores expectativas de inflación y tasas por el alza del petróleo.

El oro al contado retrocedió más de 2% desde un máximo de dos semanas y, en la sesión asiática del viernes, perforó el umbral de $4,040 por onza para cotizar en torno a $4,025. El descenso se produjo en medio de mayores expectativas de inflación y de tasas de interés vinculadas al encarecimiento del petróleo.
El metal había superado $4,150, su nivel más alto en dos semanas, antes de revertir con fuerza durante la tarde del jueves en Estados Unidos. La presión vendedora continuó en Asia y quebró un soporte que había contenido retrocesos recientes.
Operadores y analistas describen un ajuste en las apuestas sobre la política de tasas de la Reserva Federal como el principal factor detrás del giro. El repunte del crudo asociado a la escalada del conflicto en Medio Oriente reforzó las expectativas de inflación, llevó a los mercados a incorporar un sesgo más restrictivo y elevó los rendimientos del Tesoro, lo que encarece el costo de oportunidad de mantener un activo sin cupón como el oro.
La ruptura de $4,040 marcó un nuevo tramo bajista intradía y desplazó la atención al umbral psicológico de $4,000 por onza, testado por última vez a mediados de julio. Participantes del mercado observan si ese nivel se mantiene ante un dólar más firme y rendimientos elevados.
En la fase reciente del conflicto, episodios de alza del petróleo han fortalecido las expectativas de inflación y sostenido tasas más altas, mientras el oro ha tenido dificultades para conservar avances pese a la demanda de refugio en momentos de tensión. Desde el máximo intradía, el retroceso de las últimas 24 horas superó el 2%, uno de los giros más marcados de la semana para el metal.
En las últimas sesiones, los movimientos del oro han respondido principalmente a tasas, inflación esperada y al dólar, de acuerdo con operadores del mercado.
