Rally en Colombia tras triunfo opositor y riesgo de ajuste

El peso subió, la bolsa avanzó y los TES cayeron tras la victoria opositora. El caso chileno sirve de guía para un posible ajuste después de la posesión y un dólar cerca de $3.550.

El triunfo de la oposición en las elecciones presidenciales impulsó un rally en los mercados colombianos. Desde la noche electoral, el peso se fortaleció frente al dólar, la bolsa avanzó y los rendimientos de los TES (títulos de deuda pública en pesos) bajaron. El cambio refleja un reacomodo de expectativas ante un posible giro en la política económica con el nuevo gobierno. El optimismo también favoreció las operaciones de carry trade con el peso colombiano, que acumularon un rendimiento del 22% en el año.
El movimiento se concentra en las semanas entre la segunda vuelta y la posesión. En episodios comparables, el impulso inicial suele extenderse hasta los días previos al cambio de mando y, después, los precios ajustan cuando aparecen las primeras definiciones de política y gestión.
Como referencia, Chile atravesó en 2025 un cambio de gobierno de izquierda a derecha, formalizado con la posesión de marzo de 2026. Al tomar el periodo entre un mes antes de la segunda vuelta y los 90 días posteriores a la posesión, sus activos pasaron por una fase de alza y luego por una corrección. En ese lapso, el peso chileno se apreció cerca de 10% en la etapa inicial; más tarde, los rendimientos de la deuda a 10 años subieron alrededor de 50 puntos básicos y el mercado accionario retrocedió cerca de 11%.
Si Colombia replicara un patrón equivalente, el ajuste posterior a la posesión implicaría una depreciación del peso cercana a $300 y una tasa de cambio alrededor de $3.550, un aumento de aproximadamente 50 puntos básicos en los TES a 10 años y una corrección de dos dígitos en la bolsa desde los máximos previos al cambio de gobierno. Estas cifras operan como marco comparativo.
El cambio de tendencia suele darse cuando la atención pasa de las promesas a la ejecución. Los mercados observan la aprobación de reformas, la ruta para corregir el desequilibrio fiscal y el cumplimiento de los anuncios de campaña. Cuando los avances no coinciden con lo que ya está incorporado en precios, se produce un ajuste.
Un factor estructural puede ampliar los movimientos en Colombia frente a la experiencia chilena. Las calificaciones de S&P y Fitch están por debajo del grado de inversión, mientras que Moody’s mantiene la nota en el último escalón de esa categoría. Este perfil implica una prima de riesgo más alta y mayor sensibilidad de los activos locales ante revisiones de expectativas.
El periodo relevante para el mercado incluye las semanas previas a la posesión y los primeros 90 días de gobierno. En ese tramo, la atención se centra en el ancla fiscal, el calendario legislativo, las prioridades de gasto e inversión pública y las definiciones para sectores estratégicos y competitividad.
