Inversión en Argentina: octava caída y -7,6% en el semestre

Según Orlando Ferreres, el IBIM cayó 6,2% interanual en junio y 0,4% mensual; en el primer semestre la inversión bajó 7,6% frente al mismo período de 2025.

La inversión en Argentina registró en junio su octava baja interanual consecutiva, de acuerdo con Orlando Ferreres & Asociados. En el acumulado del primer semestre retrocedió 7,6% frente al mismo período de 2025. El Índice de Inversión Bruta Interna Mensual (IBIM), que estima la inversión cada mes, cayó 6,2% interanual y 0,4% respecto de mayo.
La serie desestacionalizada mostró un comportamiento de “serrucho”, con avances y retrocesos alternados. Según los registros de la consultora, el nivel de junio fue el tercero más bajo desde octubre de 2024, solo por encima de abril de 2026 y de noviembre de 2025.
Por componentes, los equipos durables de producción marcaron las mayores caídas frente a junio de 2025. La inversión en bienes nacionales disminuyó 9,5% y la destinada a bienes importados se redujo 12,7%. La inversión en construcción anotó una mejora interanual de 0,4%.
El documento destacó señales puntuales dentro del mes: “La construcción logró ubicarse nuevamente en terreno positivo, y también se registraron leves subas en los patentamientos de vehículos comerciales pesados”.
De cara a la segunda mitad del año, el informe proyecta que la contracción continuaría moderándose, sin un repunte firme a corto plazo. “El factor que puede cambiar esta lenta evolución es el de las inversiones anunciadas bajo el paraguas del RIGI, pero los plazos y cronogramas de estas inversiones son flexibles, sujetos a cierta discrecionalidad”.
En el plano macroeconómico, los datos oficiales señalan que la inversión cayó 11% interanual en el primer trimestre de 2026 y encadenó su cuarto retroceso consecutivo en la serie desestacionalizada. De acuerdo con Fundar, la inversión representó 14,3% del PBI y la inversión per cápita quedó 21,8% por debajo del máximo de 2018. “Comprar una máquina es apostar al futuro. Cada vez menos empresas lo hacen”, expresó la organización.
Entre los factores que explican la debilidad de la inversión, Misión Productiva menciona la baja demanda y el deterioro del poder adquisitivo, la paralización de la obra pública, el mal desempeño de la construcción privada, la falta de crédito y de políticas de apoyo y la incertidumbre sobre la sostenibilidad del esquema económico. Este deterioro también se produce en un contexto en el que el financiamiento de Argentina para 2026-2027 depende de mayores compras de dólares del BCRA y de la acumulación de reservas.
Respecto del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), Fundar lo identifica como una respuesta a la escasez de inversiones hacia 2023, y advierte sobre beneficios muy amplios para minería y energía y la falta de encadenamientos con proveedores locales. En la evaluación de Emiliano Libman, investigador de Fundar y del CEDES: “Los sectores que concentran los proyectos del RIGI representan una fracción muy chica de la inversión como para arrastrar el total. A lo mejor ayuda a que deje de caer la inversión, pero no espero un repunte a corto plazo”.
